Durante más de 60 años la humanidad ha estado confiando en obtener energía de la fisión del átomo, creyendo erróneamente que sería abundante y segura.
Así como la explotación abusiva de los recursos no renovables como el petróleo ha traído graves consecuencias sociales, de salud y económicas, la falta de control sobre los reactores nucleares está a punto de traer consecuencias peores que las de Chernobyl o Three Mile Island.
El costo de producción del kilowatt-hora por medio de fisión nuclear puede ser tan bajo como USD .067 (.84 pesos el kilowatt), en las mejores condiciones. Pero el costo social es mucho mayo aún que el del carbón o el petróleo, ya que los residuos radiactivos son muy difíciles de manejar y es muy probable que la costumbre de tirar desechos nucleares al mar haya ocasionado problemas subacuáticos.
En México, para tarifas domésticas el costo es de menos de $ 1.00 MXN, por lo que no hay un motivo real que favorezca una energía tan sucia como la nuclear. En cambio, estamos demostrando que con energía Solar se pueden satisfacer las necesidades básicas de un hogar, a costo menor.
Una civilización basada en el desperdicio exige fuentes de energía masivas pero costosas. Si cambiamos para bien, aprenderemos a utilizar sólo lo necesario de la electricidad y así tendremos ahorros en casa y evitaremos problemas genéticos futuros. ¿Estamos a tiempo de cambiar?
VISTA DE LA PLANTA NUCLEAR DE FUKUSHIMA, EL DÍA 12 DE MARZO
MÁS INFORMACIÓN:

